Un partido de fútbol no puede terminar 23 a 1. Nunca. Ni aunque el arquero se tire siempre para el lado contrario a la pelota. Pero sucedió. Aunque usted no lo crea.
En Brasil, en el torneo de Segunda división del Campeonato de Mato Grosso, el Corumbaense humilló al Coxim con un resultado insólito e histórico.
En promedio, los de camiseta blanca hicieron un gol cada cuatro minutos. Los de azul y rojo no la agarraron ni con la mano.
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