La acción fue interpretada en Brasil como una manifestación de racismo dirigida al jugador "estrella" de Santos.
"Esta guerra tiene que terminar. La disputa de la Libertadores no justifica que los hinchas sigan lanzando cosas sobre la cancha. Es peligroso. Lanzaron varias cosas, y algunas me alcanzaron en los ojos y en la boca", dijo Neymar a los periodistas brasileños.
Los jugadores del club Santos admitieron este jueves que están obligados el 10 de mayo a buscar un triunfo por dos tantos de diferencia a Bolívar para avanzar a cuartos de final y buscar retener el título de Copa Libertadores de América.

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